“L’hora de la sinceritat, la unitat i la solidaritat”

 

IMG_0058

Font: El País

El 9 de setembre d’enguany, Jean-Claude Juncker, President de la Comissió Europea, va pronunciar un discurs sobre l’estat de la Unió, a Estrasburg davant l’Assemblea, que va titular “L’hora de la sinceritat, la unitat i la solidaritat”, i en el qual va fer balanç de la situació actual de La Unió Europea i va establir les prioritats per al futur.

La primera part de la seva llarga exposició la va dedicar a la crisi dels refugiats, amb una claredat i contundència admirables: “Es hora de hablar francamente sobre los grandes retos que afronta la Unión Europea. Porque el estado de la Unión Europea no es bueno. No hay suficiente Europa en esta Unión, ni hay suficiente Unión en esta Unión”.

Recull avui en el blog algunes de les principals idees que va destacar Juncker en aquest discurs impecable i implacable (que podeu llegir sencer en aquest enllaç):

 

“La primera prioritat en l’actualitat és i ha de ser fer front a la crisi dels refugiats”

“Se trata, ante todo, de una cuestión de humanidad y de dignidad humana. Y se trata también, para Europa, de una cuestión de equidad histórica.

Los europeos bien hemos de recordar que Europa es un continente en el que casi todo el mundo ha sido en algún momento un refugiado. Nuestra historia común se caracteriza por los éxodos de millones de europeos huyendo de las persecuciones religiosas o políticas, la guerra, la dictadura o la opresión”.

“¿De verdad hemos olvidado que la devastación de la II Guerra Mundial se saldó con 60 millones de refugiados en Europa? ¿Que, como resultado de esa terrible experiencia europea, se estableció un régimen de protección mundial, la Convención de Ginebra de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados, para conceder asilo a quienes habían franqueado los muros escapando de la guerra y la opresión totalitaria en Europa?”

“Europa es hoy un faro de esperanza, un oasis de estabilidad a los ojos de las mujeres y hombres de Oriente Próximo y África.

Esto tiene que inspirar en nosotros orgullo, no miedo”.

Els refugiats no han de ser motiu de preocupació per als europeus

“Es cierto que un número sin precedentes de refugiados se dirige a Europa en estos momentos. Sin embargo, siguen siendo solamente un 0,11 % del total de la población de la UE. En el Líbano, los refugiados representan el 25 % de la población. Y eso en un país en el que la población dispone tan sólo de una quinta parte de la riqueza de que disfrutamos en la Unión Europea.

También hemos de ser claros y sinceros con nuestros a menudo preocupados, ciudadanos: mientras no cese la guerra en Siria y el terror en Libia, la crisis de los refugiados no podrá resolverse.

Podemos construir muros, podemos levantar vallas. Pero imaginemos por un momento que somos nosotros quienes llevamos en brazos a nuestro hijo después de ver cómo se ha desmoronado nuestro mundo. No hay precio que no pagaríamos, muro que no treparíamos, mar que no surcaríamos, ni frontera que no cruzaríamos por huir de la guerra y la barbarie del denominado Estado Islámico”.

Grans esforços europeus per salvar vides en el Mediterrani

“Hemos triplicado nuestra presencia en el mar y salvado más de 122 000 vidas. Aunque cada vida perdida es una catástrofe en sí misma, se han salvado muchas que de otra forma también se habrían perdido (un aumento del 250 %). 29 Estados miembros y países asociados a Schengen participan en las operaciones conjuntas coordinadas por Frontex en Italia, Grecia y Hungría”.

“Nos hemos comprometido colectivamente a reasentar a más de 22 000 personas procedentes de fuera de Europa durante el próximo año, mostrando así la solidaridad con nuestros vecinos. Por supuesto, este esfuerzo sigue siendo muy modesto en comparación con los esfuerzos hercúleos realizados por Turquía, Jordania y Líbano, que acogen a más de 4 millones de refugiados sirios”.

Però no hi ha hagut solidaritat amb els refugiats que han arribat a Europa

“Sin embargo, si en un ámbito Europa no ha estado claramente a la altura de las circunstancias, ese ha sido el de la solidaridad común con los refugiados que llegan a nuestro territorio.

A mi juicio, es evidente que los Estados miembros a los que llega la mayoría de los refugiados —en estos momentos, Italia, Grecia y Hungría— no pueden hacer frente a este reto por sí solos.

Esta es la razón por la que, ya en mayo, la Comisión propuso un mecanismo de emergencia para reubicar inicialmente a 40 000 personas que buscan protección internacional desde Italia y Grecia a otros puntos de la Unión.

Y ésta es la razón por la que hoy proponemos un segundo mecanismo de emergencia para reubicar a otras 120 000 desde Italia, Grecia y Hungría”.

És urgent l’acció immediata

“Es preciso actuar ya. No podemos abandonar a Italia, Grecia y Hungría con este problema del mismo modo que no abandonaríamos a cualquier otro Estado miembro de la UE. Si hoy huyen de Siria y Libia, mañana podrían huir también de Ucrania.

No deben subestimarse la urgencia y la necesidad de nuestra actuación. A medida que se acerque el invierno habrá que pensar en las familias que duermen en parques y estaciones de ferrocarril en Budapest, en tiendas de campaña en Traiskirchen o en las costas de Cos. ¿Qué será de ellos en las frías noches de invierno?”

“También me gustaría señalar que estamos entrando en el quinto año de la crisis siria sin que se aviste solución alguna. Hasta la fecha, la comunidad internacional le ha fallado al pueblo sirio. Europa le ha fallado al pueblo sirio”.

“Queda encara un llarg camí per recórrer”

“No quiero suscitar vanas esperanzas de que la crisis de los refugiados pueda resolverse a corto plazo. No lo haré. Pero expulsar los barcos de los muelles, incendiar campos de refugiados o ignorar la existencia de personas pobres y desamparadas – eso no es Europa.

Europa es el panadero de Cos que da su pan a seres exhaustos y hambrientos. Europa son los estudiantes que en las estaciones de tren de Múnich y Passau dan ropa a los recién llegados. Europa es la policía de Austria que da la bienvenida a los refugiados agotados que cruzan la frontera. Esta es la Europa en la que quiero vivir.

La crisis es grave y el viaje es aún largo. Cuento con ustedes, en esta Cámara y con todos los Estados miembros para avanzar haciendo gala de la valentía que ha caracterizado a Europa, en consonancia con nuestros valores comunes y nuestra historia”.

“Todavía queda un largo camino por recorrer, pero cuando nuestros hijos lean sobre el momento que vivimos en los libros de historia europea, quiero que lean que nos mantuvimos unidos demostrando compasión y que abrimos nuestros hogares a los necesitados”.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.